Hace unos días un buen amigo me comentaba que después de varios meses de búsqueda activa de empleo, por fin está inmerso en un proceso de selección para una posición que realmente le interesa, y además es uno de los candidatos finalistas. Y es ahora cuando le asalta una cuestión crítica para ambas partes: el salario. “¿Qué les digo?, mis expectativas salariales son ambiciosas, pero no quiero perder la posibilidad de acceder al puesto por no estar alineado con la oferta económica que estén pensando ellos”.

Para responder a su pregunta le plantee seguir un esquema sencillo pero que, en base a mi experiencia trabajando en el ámbito de los recursos humanos, considero que es importante a la hora de negociar el salario.

Análisis de la situación actual para negociar el salario

En primer lugar debes tener en cuenta el contexto económico en el que nos encontramos. Pese a que llevamos ya unos meses escuchando en los medios de comunicación indicios de una posible recuperación económica, no debemos olvidar que en España todavía se registra aún una tasa de desempleo superior al 22% (muy superior en personas menores de 30 años); lo que significa que existen muchos candidatos muy preparados que se presentan para cubrir las pocas posiciones disponibles. Por otro lado, la movilidad laboral dentro de las organizaciones aún sigue siendo muy escasa y, en ocasiones, buscar una oportunidad profesional fuera de España es una de las pocas alternativas que se nos plantea.

Con este contexto económico en mente, la negociación del salario debe comenzar por una adecuada preparación. Para ello, debemos establecer unos límites salariales para abordar una posible negociación, fijándonos una cantidad mínima por debajo de la cual no estaríamos dispuestos a aceptar la oferta de trabajo. Pero, ¿tenemos clara nuestra banda salarial?, ¿en qué nos podemos basar para establecer dichos límites?

En este sentido, es importante recopilar la máxima información posible a través de familiares, amigos, empresas del sector, encuestas salariales, Internet, etc. que nos permita establecer mentalmente una banda salarial “adecuada” para el puesto al que queremos acceder.

Preguntas para establecer mi banda salarial

  • Si bien debemos ser ambiciosos al establecer nuestra banda salarial objetivo, debemos ser realistas al establecer el punto de arranque y de ruptura.
  • Todos queremos ganar cuanto más, mejor; pero es importante no engañarse a uno mismo, ya que el mercado nos indicará cuánto están pagando las empresas para una posición similar.
  • Además debo realizarme la siguiente reflexión, ¿qué puedo aportar yo a la organización que me permita negociar a mi favor?.

La mayoría de las veces, las empresas establecen sus modelos retributivos buscando criterios de “equidad interna” y “competitividad” frente a otras compañías de su sector. No debemos olvidar que las organizaciones “pagan por lo que hacemos” (o por lo menos eso intentan), por lo que a la hora de establecer nuestro salario de referencia debemos tener en cuenta que los principales aspectos que se valoran son las funciones que se van a realizar, las responsabilidades asociadas al puesto, la experiencia que aporta cada candidato y su perfil profesional.

Cuando hacemos referencia al término “equidad interna” me refiero a que para un puesto de una categoría determinada, suele haber establecidas unas bandas salariales de las cuales la organización no debería salirse (aunque siempre hay excepciones) ya que estaría creando situaciones de inequidad interna. Por otro lado, el concepto “competitividad” implica que el mercado es el que influye y determina en buena medida los límites de dichas bandas, no teniendo la compañía necesidad alguna de pagar más al existir candidatos válidos dispuestos a aceptar dicha cantidad.La negociación de mi salario

En algunos puestos, las bandas salariales están claramente definidas y dejan pocas alternativas para la negociación. Por este motivo, es importante tratar de percibir si nuestro interlocutor muestra una actitud de negociación a lo largo de todo el proceso de selección. Si la respuesta es “sí”, ¡prepárate para la negociación!, trata de crear necesidades a través de tus puntos fuertes: ¡véndete!.

La negociación de mi salario

Durante el desarrollo de la negociación debemos valorar diferentes alternativas para tratar de alcanzar un acuerdo:

  • ¿Puedo/debo sacrificar salario fijo por retribución variable y/o beneficios sociales?
  • ¿Puedo/debo sacrificar retribución por: mayor desarrollo profesional, mejores horarios (conciliación), formación, empresa “trampolín” para realizar un movimiento posterior,…?.
  • Si actualmente tenemos trabajo, o estamos valorando varias ofertas al mismo tiempo, ¿puedo/debo esperar a mejores ofertas?, ¿es esta mi oportunidad?.

Una vez acordados los términos, y con el fin de cerrar la negociación, es importante resumir dicho acuerdo. En este sentido, conviene solicitar lo que técnicamente denominamos como “Carta de Compromiso”, donde la compañía debe dejar recogidos aspectos tales como la fecha de incorporación, las condiciones retributivas, el tipo de contrato, etc.

Si bien podemos dejar firmada dicha carta en el momento, os recomiendo  esperar a pensar las condiciones fríamente en casa, analizando con calma todos los “pros” y posibles “contras”. Ten en cuenta que aceptando la oferta puedes estar dejando tu trabajo actual y/o rechazando otras posibles ofertas!.