Hace 100 años nadie se hubiera imaginado todos los avances que se darían gracias a las nuevas tecnologías. ¿Hasta qué punto un ordenador, un teléfono móvil o una app han conseguido transformar la sociedad y los comportamientos de las personas en la manera de conectar y acceder a la realidad?

Quizá, si esta pregunta fuese respondida por Jan Koum, Mark Zuckerberg, Bill Gates, Steve Jobs o Amancio Ortega, seguramente ellos se lo imaginaron cientos de veces en el mejor de sus sueños. Y es que en pocos años, estos grandes líderes no sólo han conseguido situar a sus empresas en la cima mundial del éxito, sino que han creado una nueva filosofía en el arte de dirigir empresas basada en la innovación, la adaptación al cambio o el sacrificio, entre otros valores.

Estos líderes han conseguido crecer al mismo ritmo que su empresa lo ha hecho marcando nuevos ritmos en el mercado, superando los retos y dificultades que en el camino se les han presentado y todo ello a través de un eje fundamental que se antoja para cualquier entidad que busque subsistir y crecer: el equipo humano.

Claves para los Planes de Desarrollo IndividualDesarrollo individual-CuVitt

El camino del éxito nunca se presenta fácil ni sencillo pero en los Planes de Desarrollo Individuales podemos encontrar una de las bases para avanzar en la buena dirección. A través de estos planes la persona puede adquirir y desarrollar habilidades que le permitan un enriquecimiento íntegro, tanto personal como profesional.

Para desarrollar un plan de desarrollo individual debemos considerar cuatro puntos esenciales:
• Para cada programa se han de indicar las personas responsables del mismo.
• Para cada acción se deben estimar unas fechas de cumplimiento.
• Cada plan de desarrollo ha de ir acompañado por un plan de formación individualizado que favorezca el desarrollo profesional de los participantes.
• Cada participante ha de contar con la ayuda de la empresa durante la realización del mismo.
• Para cada plan se debe realizar un seguimiento del cumplimiento de las acciones.

Estos planes de desarrollo individual deben ser aplicados y seguidos por todo el conjunto de la organización; desde los Consejeros Delegados hasta los recién licenciados que comienzan su andadura profesional.

Todos los que trabajamos en Recursos Humanos, así como los profesionales de Gestión, somos conscientes de que el principal capital que una empresa posee son sus empleados, por lo que identificar sus potencialidades y fomentar que estas se desarrollen dentro de la organización es la principal herramienta y el primer aspecto a tener en cuenta por la empresa.