En la actualidad, en el sexto año que dura la crisis que atravesamos, podemos comentar que la mayoría de nuestros clientes, grandes empresas multinacionales, nacionales, o filiales de multinacional tienden a pedir un mismo perfil personal.

Obviamente, dependiendo del perfil, posición a cubrir, sector y función varían las competencias, pero hay varias que se repiten constantemente.

6 competencias para el perfil laboral

Básicamente las empresas buscan profesionales que entre otras, reúnan las siguientes competencias:

Orientación al logro: competencia tradicionalmente ligada a los ejecutivos en actividad comercial que ahora se pide a todos. Personas tácticas, ejecutivas, pragmáticas, que sus acciones repercutan en la cuenta de resultados, que actúen perfectamente alineados con la estrategia de la compañía para alcanzar los objetivos de la misma.

Compromiso: que se identifiquen con la compañía, que sientan como propia la estrategia, la asuman y la transmitan con entusiasmo de manera convincente a sus subordinados.

El perfil personal más reclamado

Liderazgo: que asumiendo la estrategia de la compañía, dirija a los equipos hacia el cumplimiento de los objetivos.

Tácticos: la mayoría de las empresas, con la crisis como contexto, necesitan resultados casi inmediatos. No es momento de buscar estrategas o grandes profesionales con visión a muy largo plazo. La presión del mercado demanda profesionales muy ejecutivos, dinámicos y activos que tomen decisiones rápidas con pocos datos, que arriesguen y se responsabilicen.

Flexibilidad: en un entorno de un mercado absolutamente cambiante, agonizante en algunos sectores, hay que demostrar gran capacidad de adaptación al cambio, al mercado, a los clientes, a los consumidores y a la competencia.

Innovación: una nueva filosofía que busca reinventarse a través de la búsqueda de nuevos mercados, nuevos productos, nuevos servicios o nuevas líneas de negocio.

Son, al fin y al cabo, competencias que deben estar basadas en una actitud competitiva, innovadora y decidida a apostar por los nuevos modelos empresariales donde el riesgo sea más que un factor en contra, un acicate para continuar y seguir creciendo. Más que técnicos o especialistas en una rama, las empresas buscan personas capaces de adaptarse a los continuos cambios del mercado además de adelantarse a las nuevas tendencias con agilidad, eficiencia y responsabilidad.