Todos entendemos que la crisis ha cambiado las reglas de juego en el mundo empresarial, y si se mira con actitud positiva, incluso podremos reconocer que ha servido como impulso. Ha favorecido que se mejoren modelos estancados y muchos hemos descubierto nuevas fórmulas para ser más eficientes.

Lo que no consigo entender es cómo un modelo orientado a la eficiencia puede pretender prescindir de la gestión de sus recursos humanos. ¿Cómo se puede imaginar que una organización, sea la que sea, pueda alcanzar sus objetivos sin contar con las personas? Debe ser que me falta imaginación…

¿Cómo funciona toda la estructura? sólo encuentro una respuesta: porque detrás están las personas.

Los hay que han optado por una reingeniería de procesos, y sus ordenadores se han llenado de palabras como organigrama, dimensionamiento, headcount, workflows de trabajo, descripción de puestos. Y es verdad que han encontrado una manera de mejorar la relación coste-beneficio en el diseño de su organización.  Mi falta de imaginación reaparece cuando intento pensar cómo funciona toda la estructura, y sí, sólo encuentro una respuesta: porque detrás están las personas.

Las personas, la estrategia de cualquier organización

Los organigramas están compuestos por personas, las funciones descritas para los puestos las llevan a cabo personas, los workflows de trabajo los aplican… las personas.

El talento son las personas«Cualquiera que sea tu negocio, producto o estrategia, son las personas quienes lo hacen posible» (Daniel Goleman).

Por tanto, aquella organización que quiera sobrevivir y salir reforzada, deberá asumir que la mejor (y quizás única) solución es aceptar que el cumplimiento de los objetivos organizacionales, será mucho más fácil si se dan herramientas a las personas que contribuyen día a día a esta meta.

Cualquier técnica que se quiera incorporar a la estrategia empresarial no puede olvidar a los componentes clave. Detecta dónde está el potencial, identifica el talento, invierte en aquellas personas que más valor aportan a tu negocio, pero no te olvides de todos los demás.

Hazles partícipes de los cambios que se implantan, entrega los recursos que necesiten para el nuevo escenario, y sobre todo desarrolla sus habilidades y aptitudes. Cuanto más competente sea tu equipo humano, más competente será tu empresa.