Cada década implica un cambio. Si miramos atrás, parece que esta frase tiene incluso más sentido en esta última. Recuerdo que a principios del 2000 se decía que los ordenadores se quedarían obsoletos al año. Pero ahora el problema no es que haya que sustituir el PC por otro, sino que no sabríamos por qué reemplazarlo; si por un portátil, por un netbook, por una tableta o por un ultrabook. El secreto de este punto pasa por saber adaptar las tecnologías a nuestras necesidades. Y es que el cambio ha afectado a todas las esferas.

Cambios digitales de una generación

1- Avance interactivo: tuvo lugar gracias a la aparición de los ordenadores, y con ellos la opción de poder generar documentos y guardarlos.

2- Nivel online: con la llegada de internet pudimos acceder a cualquier información en el momento que quisiéramos reduciendo enormemente el tiempo de búsqueda en el formato papel.

3- Nivel transaccional: tras la revolución digital llegaron los Digital Business, y con ellos la posibilidad de poder comprar en la red.

4- Nivel humano: relacionado con el mundo del Social Digital. Gracias a la aparición del MSN o de algunos formatos de chat online las personas podían comunicarse instantáneamente a través de un ordenador con otra persona desde cualquier parte del mundo.

5- Social Media: con toda esta revolución digital, este paso parecía inevitable sobre todo con la llegada de otros dispositivos móviles. Esta nueva evolución ha supuesto un cambio en la manera de escribir y ahora la brevedad es premiada.

Hemos, por lo tanto, evolucionado a un nivel mucho más global y móvil. Y vemos que el futuro se encuentra en el Social Business, para lo que debemos empezar a prepararnos.

Tras haber hecho un sencillo repaso por los últimos cambios digitales, observamos que la manera en la que nos comunicamos y hacemos negocios ha cambiado. Pero, ¿se trata únicamente de una moda pasajera o de un cambio de paradigma social?

Parece que la respuesta se acerca más a lo segundo, ya que las nuevas generaciones están naciendo en un mundo digital y mucho más global. Ni las empresas ni los directivos tienen que digitalizarse porque sea una moda, sino que deben hacerlo porque la información y los procesos se transmiten ahora a mucha más velocidad, economizando tiempos -imprescindibles para la compañía-. Además, el formar parte de los Social Media, aumenta el branding y la visibilidad en el mercado.

Cambia por dentro para que ese cambio tenga un impacto fuera y puedas avanzar y evolucionar a la velocidad a la que lo hace el mercado y la sociedad.

Para hacernos a la idea de cómo está situado actualmente España respecto al uso de internet en comparación con los demás países de la Unión Europea, somos los sextos según un estudio publicado en la web exitoexportador.com, siendo Alemania quien encabeza el ranking.

Pero para afinar un poco más, en un estudio realizado por Ray Human Capital, a pesar de que el 82% de las empresas españolas son conscientes de la necesidad de la digitalización, el 60% sabe qué perfiles necesita pero no dónde buscarlos.

Todas estas razones nos llevan a plantearnos en qué situación se encuentran las empresas actuales, qué van a necesitar para el futuro, y cómo deberán prepararse para ello. De hecho, y para concluir, lanzo la siguiente pregunta para analizar cómo podría estar empezando a impactar la digitalización en algunos sectores:

¿Cómo le puede afectar a Rolex la aparición de los wearable, como el Apple Watch, por ejemplo?