Como ya hemos salido de la crisis, -eso dicen los que saben-, nos encontramos con una situación de difícil explicación: la carga de trabajo sube, las empresas parece que se animan a contratar (eso sí, con salarios low cost), abrimos procesos casi a diario y nunca nos había costado tanto cerrarlos. Pero, ¿por qué?

Cuando nos sentamos con un cliente a definir un puesto de trabajo que posteriormente buscaremos, la conversación casi siempre acaba cuando todos decimos a la vez: “En efecto, una persona normal”. Y por lo general, la persona de mi equipo y yo nos miramos pensando lo mismo: “A ver de dónde la sacamos”.

La frase “a veces lo normal puede ser extraordinario” me gusta y cada día es más cierta. Aunque parezca increíble ya no buscamos candidatos con expedientes académicos extraordinarios, guapos, altos y delgados. Sino que buscamos candidatos/as normales que nos aporten estabilidad.

búsqueda-Ray Human CapitalLo normal en estos casos es que el candidato hable inglés, que tenga ganas de trabajar, que sus aspiraciones económicas no sean 80.000, que lo de viajar de vez en cuando no sea un problema, y en nuestro caso, que puedan o les apetezca vivir en Galicia, y ¡si chove que chova!

A la escasez de la normalidad habría que añadir que la exigencia de las empresas/clientes ha aumentado de manera considerable (y no quiere decir que antes no lo fuesen), ya que sigue existiendo el miedo a equivocarse, y ante la duda, ¡seguimos buscando! Buscamos candidatos que se adapten al 150% a la Job description, que a veces es una lista interminable de cosas que se nos van ocurriendo… Y ya de paso que también sepa algo de contabilidad, un poquito de Meta4… Y si lo encontramos por 24.000 € , mucho mejor. La casualidad es que normalmente el/la que nos gusta ya está en 60.000.

Espero que algún día nos encontremos un lunes por la mañana con una larga cola de candidatos dando la vuelta a la manzana esperando ser entrevistados, pero la realidad es que cada día nos cuesta más presentar una terna de 3/4 candidatos que cumplan por lo menos con el 80% de la lista propuesta por el cliente, ¿qué está pasando? Esta escasez en general nos tiene muy preocupados, pero como todo tiene una parte positiva, queremos hacer un llamamiento a todos los “normales” del mundo desde la oficina de La Coruña: ¡En Galicia hay trabajo, poco pero bueno!