El tiempo es un bien preciado y escaso que debemos utilizar con criterios de eficacia y eficiencia. Sin embargo, a diferencia de otros bienes, lo malgastamos sin sacar provecho y, muchas veces, haciendo un uso inadecuado del mismo.

Dentro del contexto laboral, no puedo evitar pensar en aquellas personas que “echan” horas y horas extras en la oficina. ¿A qué se debe? ¿Trabajan más? ¿O no gestionan con criterios de economía el tiempo del que disponen? En unos casos responderán a la primera cuestión y en otros, sin lugar a dudas, a la segunda. Me pregunto muchas veces ¿qué parte de nuestro tiempo dedicamos a realizar aquellas tareas que contribuyen a alcanzar los resultados? De forma frecuente nos “perdemos” en funciones que nos llevan por laberintos sin salida. A veces sin darnos cuenta y otras de forma consciente –y aunque sepamos que ni son importantes ni urgentes, debemos realizarlas.

Como siempre, ahí está la teoría para ayudarnos a enfrentar nuestros problemas. ¡Qué haríamos sin ella! Siempre existe un experto y/o libro para resolver cualquier problema. Sin embargo estos persisten ¡Qué curioso! En este caso la teoría invita a la planificar y priorizar nuestro trabajo. Decía Séneca que “no hay viento favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige” y es que si no nos planificamos, nunca alcanzaremos los objetivos que perseguimos. Establece un plan, ordena tus prioridades, y define cuándo y qué recursos vas a necesitar emplear.

Hasta aquí todo bien. Pero ¿qué pasa cuando llegamos a la oficina y nos encontramos con una crisis que debemos resolver con urgencia, dejando de lado todo lo que teníamos planificado? Muchas veces, cual grupo de bomberos debemos apagar incendios que se originan de forma inesperada. Con mucha valentía nos toca enfrentarnos a este tipo de situaciones para las que no tenemos antecedentes ni protocolos de actuación. ¿Dónde pongo esto en mi agenda? ¿Cómo lo podemos sistematizar?

De alguna manera así es la consultoría. Una lucha contra fuegos imprevistos que pueden surgir en cualquier momento y para los cuales hay que estar preparados para dar respuesta rápida y de calidad.