Ya hace tiempo que observo una doble moral en España dentro del mundo empresarial, así que hoy voy a intentar remover conciencias. Se admiten opiniones…

Todo el mundo habla del concepto de productividad empresarial. De hecho, la mayoría de las organizaciones que conozco presumen, como entes globales, de llevar a cabo políticas que, en la teoría, deben servir para mejorar dicho aspecto y aumentar los ratios de eficiencia y rentabilidad. No obstante, en la práctica, España casi siempre está situada en los últimos puestos dentro de cualquier lista o ranking que se publique sobre índices de productividad. Eso sí, increíblemente ocupamos, por el contrario, los primeros puestos a la hora de dedicar horas presenciales al trabajo.

Así que está claro, aquí hay algo que no funciona. Y mi pregunta es: “¿está relacionado el tiempo presencial que se dedica al trabajo con la productividad?” La respuesta, a estas alturas de la película, ya ha sido más que debatida en todos los foros y todo el mundo tiene claro que la teoría dice que NO hay demasiada relación. Pero… ¿Y en la práctica?, ¿valoran las Organizaciones este concepto en sus empleados?, ¿saben medirlo y detectar así a aquellas personas que son las que más pueden aportar?

Sistemas para evaluar la productividad en la empresa

¿Y cómo se mide eso en términos concretos y objetivos? Y no hablo tanto de los índices cuantitativos, puramente numéricos, que son fáciles de gestionar (tantos números tienes que conseguir y tanto has hecho). Hablo, en cambio, de aspectos cualitativos: ¿trabajas bien en equipo?, ¿llevas a cabo tu trabajo con calidad?, ¿ofreces soluciones innovadoras ante los problemas?, ¿eres rápido en la toma de decisiones?, ¿te adaptas a entornos cambiantes?… Y así, podríamos seguir preguntando por numerosos factores que influyen en que puedas ser más o menos productivo.

productividad-Ray Human Capital

Por ello, me gustaría levantar una lanza a favor de los sistemas de evaluación feedback 360º. Con ellos, todo tu entorno profesional puede darte información sobre cómo te desenvuelves en cada uno de los aspectos que afectan a tu rendimiento. Tus jefes, tus compañeros, tus colaboradores, tus clientes, etc., ofrecen su punto de vista desde la perspectiva cercana que tienen sobre tu trabajo. De este modo, se obtiene una evaluación que contempla una amplia casuística sobre tu entorno profesional habitual y tu desempeño. La Organización obtiene una información holística que contempla múltiples factores, escenarios y circunstancias, desde el punto de vista de diferentes agentes. Y esto sí puede constituir una medida objetiva de la productividad.

Medidas de compensación en la empresa

De todos modos, un 360º no se debería quedar en el punto de mera recogida de esa información. Debe haber un sistema de recompensa (compensación) ligado a sus resultados. Lamentablemente, volviendo a mi planteamiento de arriba, la pregunta ahora es: “¿están las empresas españolas preparadas para valorar la productividad de un empleado y recompensarla?, ¿o seguirán la mayoría de ellas valorando a sus empleados por el tiempo que están presencialmente sentados en la silla de la oficina?”

Permitidme la licencia de aportar mi granito de arena para cambiar este concepto y, por ello, mi mensaje en el post de esta semana: sé productiv@, demuestra que se puede aportar eficiencia y productividad a través del talento, la implicación y el compromiso, pero no confundas estos conceptos con uno que curiosamente hasta tiene un término en nuestro idioma (a nivel cultural esto de que tenga su propio nombre es significativo cuanto menos, pues en otros países no entenderían ni de lo que estamos hablando), el famoso “calentamiento de silla”. En ese caso estarás contribuyendo a perpetuar un modelo ya obsoleto en los países que se sitúan por encima de nosotros en los rankings de productividad. Y déjame decirle a tu conciencia que todos somos responsables de cambiar lo que no funciona.