Como dice la socióloga, Montse Ventosa: “hay una exigencia laboral que antes no existía: la armonización entre trabajo y vida personal y familiar. Las empresas tendrán que contemplar esta realidad para poder captar trabajadores con talento”.

La crisis nos está exigiendo reinventarnos, crear un nuevo modelo de gestión de personas, donde el cuidado por los empleados y sus motivaciones es la clave del éxito.

En 2012, nuestro país bajo nueve posiciones en el Informe de Competitividad y según estudiosos en la materia esto se encuentra directamente relacionado con la insatisfacción de los trabajadores.

Montse Ventosa realizó una macroencuesta para analizar los principales factores de motivación de los jóvenes y se encontró que lo que más valoraban era: la conciliación de la vida personal y profesional; el sentirse escuchado y parte del proyecto de la compañía; y el crecimiento profesional desde el punto de vista de adquirir nuevos conocimientos.

Más que nunca debemos ser creativos y buscar medidas que no supongan elevados esfuerzos económicos. Se nos ha olvidado que el activo más caro y productivo de la compañía son las personas y por ello es en lo que más se debe invertir.

Algunas de las medidas que las compañías más adelantadas están empezando a llevar a cabo son la flexibilidad de horarios y el teletrabajo, las cuales parecen estar mejorando el bienestar de los trabajadores.

Como conclusión, debemos cuidar a nuestros trabajadores y retener el talento, con medidas como las expuestas con anterioridad y debemos convencer a nuestros Directivos que implementen estas políticas, justificando el impacto positivo que estas tienen en la cuenta de resultados.